Si Dejara de llover Sangre

Foto: Nuestro Diario

Octubre se despide entre lágrimas, sangre y violencia. Ha dejado huellas imborrables en el pueblo chiquimulteco, heridas provocadas por las decenas de casos criminales que han transformado a la Ciudad oriental en una Perla que clama por recuperar su afamado brillo.  Muchos se preguntan si aun es posible.

La tarde del miércoles 27 de Octubre transcurre con normalidad. Las nubes se acomodan en el ocaso, los pájaros buscan refugio en los arboles, muchas personas se dirigen a su hogar luego de un día más de labores. Nadie imagina que otro golpe mortal a la dignidad humana será perpetrado.  Poco a poco la noche se asoma y su manto de oscuridad es ideal para que las  “cucarachas, ratas y otras alimañas”  salgan de sus madrigueras.

De pronto,  las sirenas suenan en las calles, las patrullas pasan a gran velocidad, una ambulancia las sigue de cerca.  Se contemplan los rostros preocupados de varias personas.  Todos se preguntan el motivo del caos. “Otro muerto”, “dicen que lo balearon”, “¿será posible?” comentan algunos en tono pesimista.  Parece que el presagio mortal es cierto.  Policías y bomberos encuentran una escena trágica, a tan solo tres cuadras del centro de la ciudad, entre la 3ra. Calle y 3ra. Ave. Edgar Antonio Landaverri Cardona de 38 años fue asesinado.  Allí, en su camioneta blanca yace calcinado, si, calcinado pues como complemento letal el auto en el que se encontraba se incendió.

Según informes de la policía, el hecho fue realizado por individuos desconocidos quienes siguieron a Landaverri a razón de varias cuadras.  Además usaron armas de fuego de alto calibre y se presume que estuvo implicado un lanzagranadas o “bastón chino”. Este acto criminal se añade a la extensa lista de más de 168 asesinatos en el departamento, haciendo más que evidente la presencia del crimen organizado y sicarios particulares quienes parecen haber tomado a Chiquimula como campo de batalla.

Inventario de Violencia

Los múltiples casos de delitos, asesinatos y homicidios en el departamento van de un extremo a otro, desde secuestros, cuerpos decapitados y personas acribilladas. A continuación una lista de los sucesos más citados en el departamento según informes de la Policía Nacional Civil.

El cuerpo decapitado de una mujer de aproximadamente 35 años fue encontrado en un basurero clandestino ubicado en la colonia el Maestro de la zona 4 chiquimulteca. Paradójicamente la cabeza de la víctima fue localizada frente al monumento en Contra de la Violencia a la Mujer, a un costado del parque central Ismael Cerna.

Jovita Arias y Samuel Aníbal Pérez Arias de 44 y 26 años respectivamente, fueron asesinados por individuos desconocidos. De acuerdo con datos de la PNC, tanto victimas como homicidas estaban bajo efectos de licor. Testigos afirmaron que hubo una discusión entre ellos. Madre e hijo fueron cautelosamente seguidos por los desconocidos acto seguido les dispararon.

Un ataque fue perpetrado por tres sujetos fuertemente armados quienes atacaron a tiros a personas en el interior de un café en la 3 calle entre 13 y 14 avenida de la zona 1. En el hecho falleció el joven Jorge Alberto Mánchame de 22.

Milton Geovanni Chinchilla fue acribillado en el interior de su vehículo por dos desconocidos quienes se conducían en una moto. El hecho sucedió frente a la casa de la víctima en la calzada Héctor Augusto España Bracamonte, en la zona 2. El cuerpo del fallecido tenía 7 impactos de bala.

Otro caso de secuestro, una joven fue raptada por individuos desconocidos, el pasado jueves 28.

Los hechos anteriores son una muestra del nivel exponencial de violencia en el departamento y en el país.

Miembros de Maras, crimen organizado y sicarios particulares han atraído sobre Guatemala hechos criminales dignos de repudio.

“Debemos empezar un cambio individual en nuestra forma de pensar para saber cómo actuar de manera colectiva. No debemos permitir que nuestra descendencia sea parte de este siniestro legado de violencia”.

Acciones y Reacciones

Como parte de los programas de para salvaguardar la seguridad ciudadana, la PNC  organiza operativos de vigilancia detallada, así como monitoreos permanentes de zonas de mayor peligro en Chiquimula.  De igual manera se han creado estrategias de control especial en sectores fronterizos y en las zonas colindantes con los departamentos aledaños a la Perla de Oriente.

Autoridades departamentales, instituciones religiosas, sindicatos y otros gremios han sido claros en su posición delante de la ola violenta en Octubre.  “No vamos a dejar que la Perla de Oriente sea corrompida por el crimen y sus manos llenas de tinieblas. Debemos empezar un cambio individual en nuestra forma de pensar para saber cómo actuar de manera colectiva. No debemos permitir que nuestra descendencia sea parte de este siniestro legado de violencia”, afirmó  el  Pastor Hamilton Archila Sosa, miembro de la Asociación de Ministros Evangélicos de Chiquimula (AMECH).

Doña Gilma Estrada, comerciante zacapaneca ha emigrado a Chiquimula donde ha hecho un negocio prospero en el mercado central, sin embargo en su opinión, las autoridades competentes no hacen lo suficiente por mantener a raya a los criminales.  “¿Qué hace falta para que abramos los ojos y actuemos. Si la Policía, el Ejército o las demás autoridades no hacen lo suficiente no quedara más que hacer justicia por mano propia.  A pesar de no ser originaria de Chiquimula me duele ver cómo está la situación aquí” indica con enfado.

Cifras de Violencia a Nivel Nacional

(Distribución Territorial  de la Violencia)

Mapa del  Informe Estadístico de la Violencia en Guatemala

Fuentes: Policía Nacional Civil y el Instituto Nacional de Estadística

De acuerdo al Índice Global de Paz, Guatemala se ubica en el quinto país más violento del continente, y a nivel general en el número 37

En el Claroscuro

De acuerdo con datos del IEVG, Octubre ha sido uno de los meses con mayor índice de violencia en este año.  Los chiquimultecos han sido sometidos a una ráfaga de actos criminales presentados en las portadas de periódicos, sin embargo en medio de todo el morbo y cecidia existen personas que aun confían en la restauración  de la integridad ciudadana.

Don René Miranda, un chiquimulteco de corazón humilde, agricultor y ganadero sueña aun  sus 76 años  ver cambiar a Guatemala y comenta algo digno de ser leído: “Si dejara de llover sangre podríamos ver el cielo. No hace falta mantenernos en el claroscuro, entre lo que somos y lo que podemos ser, entre lo que es y lo que puede ser. Afirmemos nuestro compromiso con Chiquimula y Guatemala”.

Tal vez las palabras escritas en 1888 por el célebre Carlos Marx sean parte de la solución ante la sociedad actual. “Los filósofos se han limitado a interpretar al mundo de diversas formas, lo que hay que hacer es cambiarlo”.

Nota: Mario Morales

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