Rutas Sobre Ruedas: La Cuenca Chortí

Cada pedaleo demanda resistencia pero cada paisaje que encontramos en el camino inspira al corazón.

Aldea las muñecas

Cada día me asombro más de la belleza de la tierra en la que vivo. Posee lugares escondidos en los que la contaminación vehicular casi no existe, el ruido citadino se desconoce por completo y en donde el aire fresco inunda los pulmones con una buena dosis de vida.

En esta ocasión nuestra ruta ciclística nos encauza a la cuenca Chortí, u  bicada entre la ciudad de Chiquimula y los municipios de San Juan Ermita, Jocotan y Camotan, en donde el primor natural es superado solo por la sencillez y humildad de su gente.

Curiosidad Incontenible

Victor Hugo Alas, ciclista aficionado y conocedor de estas rutas nos guía específicamente a través de cuatro aldeas (Ticanlu, Las Muñecas, Corral de Piedras y Salitron) que despiertan no solo nuestro esfuerzo físico sino la curiosidad incontenible por descubrir nuevos destinos.

A poco más de 20 minutos de la cabecera departamental se encuentra el desvío a la aldea Ticanlu, lugar en el que iniciamos el ascenso. Por sus caminos de tierra no solo tropezamos con piedras sino con las sonrisas juguetonas de los niños que descalzos caminan sobre el suelo sin mayor preocupación.

La mencionada aldea cuenta con un abundante suministro natural de agua que brota directamente de las rocas a orillas del camino. Las parcelas circundantes están pobladas de frijol y maíz, productos integrales en la alimentación de su gente.

Poco a poco la sed y el sudor se hacen presentes, uno consecuencia del otro por lo que luego de 30 minutos de viaje tomamos un momento para contemplar la bastedad campestre que nos rodea. “Nos dirigimos hacia las  Muñecas –dice Victor Hugo- valdrá la pena”, expresa mientras inclina su pachon y sacia su sed.

Muñecas en la Montaña

En el trayecto, las curvas y pendientes añaden emoción incesante pero también ponen a prueba nuestro equipo.  Frenos eficaces, neumáticos de buena tracción, fuerte chasis y un corazón de aventurero son elementos necesarios para dominar estos caminos.

Eventualmente, a casi5 kilómetrosdesde la cinta asfáltica hasta el alma de las montañas llegamos a la aldea Las Muñecas, la cual recibe su singular nombre gracias a la imaginación de sus vecinos quienes afirman que en la cima empedrada de sus cerros se ven a varias muñecas que parecen danzar.

Luego de dibujar mentalmente a “las bailarinas de piedra” disponemos a refrescar momentáneamente nuestra mirada en un riachuelo al pie de la montaña. Sus aguas color verde y el sonido de sus pequeñas cascadas nos hacen olvidar por completo la ciudad y la rutina que dejamos atrás.

Un Edén Campestre

Retomamos el rumbo y nuevamente sobre nuestras bicicletas nos adentramos en el paraíso campestre escondido entre las lejanas montañas. Después de poco más de una hora de recorrido llegamos a Corral de Piedras, lugar en el que verdes campos y frondosos árboles de ciprés nos dan la bienvenida.

El fresco aire vespertino que se respira en Corral de Piedras nos da aliento y deja en evidencia que este poblado es un edén rodeado de pequeñas praderas, además de ser también la antesala a nuestro último destino, la aldea Salitron cuesta arriba.

Un Café en lo Alto

En el postrer tramo de la ruta batallamos con el dominio de nuestra mente sobre el cuerpo, el cual cabe mencionar esta exhausto. Sin embargo, allá arriba, familiares de nuestro guía, Víctor Hugo Alas nos esperan gentilmente con una taza de café con leche.

Ya en Salitron, la cordialidad de sus habitantes calma la ansiedad y al divisar la casa de Luis Catalán, nuestro anfitrión local, una sonrisa se dibuja en nuestros rostros. Los saludos, apretones de manos y una plática amena coronan el momento mientras damos un sorbo al café que aún humea entre nuestros labios.

Sin duda es un café de altura, no solo por la calidad de su sabor si no por los casi8 kilómetrosde montaña que tuvimos que transitar para llegar a él. No obstante, la serenidad dura poco pues debemos emprender nuestro retorno antes de que anochezca.

Reponemos nuestras fuerzas, nos despedimos de nuestros amables anfitriones y tomamos una última bocanada de aire puro. En seguida, tomamos nuestros “caballos de metal” y emprendemos la aventura de vuelta a las luces de la ciudad, pero las maravillas de la cuenca Chortí van dibujadas en nuestros mejores recuerdos.

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3 Responses

  1. peque dice:

    Exelente paisajes, es de poder aprobechar la belleza de nuestra chiquimula y su cuenca chorty buno, muy pronto nuevos trayectos

  2. HECTOR dice:

    Rutas Sobre Ruedas” Que bueno que todabia hayan lugares sin ninguna contaminacion donde el aire es puro, el agua cristalina y los bosques verdes.

  3. Quiero enfatisar cada bello trabajo o labor que realisan señores es realmente maravilloso para nosotros que nos encontramos en el extranjero donde añoramos nuestros familiares y amigos cada rincon de nuestro pais.

    Quiero felicitar por cada motivacion de vida apesar de cada otroas personas que se encangar de hacer la controria hay muchos que luchan con el dirio por un Guatemala mejor es verdaderamente admirable el vivir con la oprecion pero deseo que pronto se encuentre solucion y podamos mostrar que la violiencia no es parete de una prosperidad tanto para las personas que son de anbicion monetaria o materialistas como cualquier persona en la sociedad eso hace que destruyan la oportunidad de encontrar en realidad desastrosamente.

    Saludos a mi patria y felicidadez a Todo el pueblo de Chiquimula Dios les bendiga.

    Poeta Emilio

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