El Comercio de Temporada Invade Chiquimula

Las actividades comerciales han sido parte esencial de la Perla de Oriente, no obstante estas fechas catalizan una guerra de ventas en la cual, el campo de batalla es el centro de la ciudad.

La temporada navideña posee una carga emotiva que invade hasta el último rincón de Chiquimula.  Dicha época también es acompañada por una explosión comercial que aprovecha los días de celebración para bombardear con promociones en productos y servicios.

La perla de Oriente se ha caracterizado por ser un punto en el que el comercio se desarrolla naturalmente y las fechas de fin de año lo demuestran con claridad. Los grandes negocios rematan sus productos con promociones y ofertas, pero para los pequeños comerciantes “vender es toda una lucha” tal cual comenta Eduardo Jiménez, vendedor ambulante.

Puestos Temporales, Ventas Necesarias

Alex Moscoso, administrador de los mercados municipales explica que aproximadamente 60 puestos de ventas se encuentran distribuidos en las periferias del parque central Ismael Cerna. Además, tres comités de vendedores dominan el área colocando a mínimos espacios puestos improvisados de ropa, comida, pirotecnia y artículos navideños.

Las ventas son una necesidad y Roselia Ramos, una joven que expone artículos de temporada lo respalda. “El movimiento se mantiene lento al principio pero para los días próximos a navidad y fin de año las personas acuden a hacer sus compras. Necesitamos recuperar la inversión”, indica.

Santos López expresa haber invertido más de 5 mil quetzales en mercadería este año por lo cual “debo sacar mi ganancia a como de lugar” afirma.  Estos pequeños comerciantes cancelan en su puesto 50 quetzales por metro cuadrado y deben retirar sus locales justamente el 31 de diciembre a la media noche.

Arterias del Consumismo

La 7ma. Y 8va. Avenidas son rutas con abundantes negocios, los cuales en su mayoría, los constituyen boutiques y restaurantes. “Es de aprovechar los aguinaldos y ahorros para darse pequeños gustos” sugiere Jenny Flores, propietaria de una tienda de ropa  y perfumería.

Las calles abarrotadas de negocios y ventas ambulantes, el trafico restringido por la masiva afluencia de ciudadanos propios o extranjeros y el caos mercadológico que ensordece los sentidos, son hechos que promueven el consumismo de temporada, el cual subliminal o descaradamente, contagia a derecha e izquierda.

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