Mujeres dan a luz solas
18 diciembre 2006 por
Categoria: Eventos, Nuestra Gente
Elida Ãlvarez tuvo a sus cinco hijos sin ayuda de comadrona, por vergüenza a que otra persona la mirara. El último ya tiene un año, y cuando notó que el bebé iba a llegar, hizo lo mismo que en los cuatro partos anteriores: tomó hoja de salvia y hierbas para aliviar el dolor, y preparó agua.
Se puso de cuclillas, apoyada sobre un banco de unos 30 centÃmetros de altura, aguantó las contracciones y esperó más o menos una hora, sin pujar, a que el bebé cayera sobre unos trapos colocados en el suelo, de tierra, en su casa, en la aldea Suchiquer Centro, Jocotán, Chiquimula.
Su hermana, la única que estaba con ella, cortó y ató el cordón umbilical del bebé, al tiempo que Élida amarró a su pierna la parte del cordón que aún estaba unida a la placenta, para evitar que se introdujera en su cuerpo.
Mientras su hermana bañaba al recién nacido, la parturienta esperó de cuclillas a que saliera la placenta. Dio a luz con el vestido puesto, y cuando todo terminó, se lavó, se cambió de ropa y descansó.
De esa misma forma, muchas de sus vecinas traen a sus hijos al mundo, sin la ayuda de comadrona, solas o asistidas por un familiar cercano.
Según estadÃsticas del Ministerio de Salud, el año pasado nueve mil 851 mujeres dieron a luz sin ayuda, y 30 mil 953 fueron asistidas por familiares o vecinos que no tenÃan conocimientos médicos.
La cultura, la vergüenza a que alguien pueda ver su cuerpo, y la pobreza, determinan que miles de mujeres pasen solas por esa experiencia.
Hay que dar atención, respetando la culturaâ€
Pretender que una mujer indÃgena del área rural acuda a un hospital para dar a luz a su hijo y reciba atención de un médico es casi imposible. El choque cultural que eso supone para ellas es brutal, y prefieren hacerlo según su tradición, ya que no perciben el elevado riesgo para su salud.
Ven muy natural el nacimiento de sus hijos. No entienden por qué en los hospitales las mujeres dan a luz acostadas, y les da pena que un médico varón las mire desnudas. Fuente: Prensa Libre
TwittearArtículos relacionados :
La ambulancia se detuvo al borde de la carretera, justo donde parte el camino empinado y pedregoso que conduce a la aldea Shumpá, perdida en el i ...
Para quienes me han extrañado. EL CONSOLADOR DE LA TULA Juan Pablo Espino Villela. Para trabajar no habÃa otra como la Tula. Mientras la ...
En su afán de combatir la pobreza y los problemas del hambre de la región chortÃ, cuatro municipalidades chiquimultecas se unieron e integraron ...



















galo en 19 diciembre 2006 10:12 pm
MARIO uncordial saludo gracias por tu noticia pero la mentacle que los indios son solos y poreso no superamos la pobresa no se si desir que sigan su tradicion,pero en este tiempo ya hay que despertar.
eric koll en 16 enero 2007 4:12 pm
El cuadro descrito es espeluznante y terrible para cualquier humano. Es algo que no debe ocurrir. Sin embargo, cabe dar énfasis a que es necesario ampliar el conocimiento de todas las mujeres referente al control de la natalidad. Lo descrito no solamente ocurre por pertenecer a cierta cultura local ni a la pobreza sino que por la falta de alternativas para evitar los embarazos no deseados. Es tiempo de modernizarnos y como dice Galo en el comentario anterior “despertar” y hacer esfuerzos para evitar el sufrimiento de las madres y los hijos en estas situaciones.